Hoy voy a escribir sobre un tema muy particular. Voy escribir sobre la fe.
No entraré en el tema de la muerte, desencarnación, o como quieras llamar.
Emocionalmente, nos quedamos perpejos al afrontar situación similar. Nunca nos acostumbraremos a la idea de que las personas que amamos, un día, se van.
Pero aseguro que es posible caminar.
Se quedan recuerdos. Se quedan imagenes. Se quedan marcas. Y sobretodo, se quedan conceptos.
Y es sobre estos conceptos que quiero escribir.
He crecido como cristiana. Es la educación de toda mi familia, aunque haya crecido en un país con muchas teorias sobre la fe.
Según el cristianismo, la muerte es el final.
No veo así... No creo que haya un final. Creo en la eternidad.
Según el espiritismo kardecista, hay vida apos la muerte.
Es lo que creo.
Pero no creo que una persona vuelva a nacer.
Entonces, no puedo decir que soy espiritualista, ni cristiana.
Estoy en el medio del camino.
Creo en la profundidad del ser, del alma.
Creo que cada persona viene por una razón en el mundo y dá igual si cumplió o no su misión, un día, su tiempo acaba.
El libre arbítrio existe.
Entonces, al pasar por la inextistencia de su materia, el alma se va a otra dimensión.
Una dimensión que está paralela a la nuestra.
Una dimensión en la cual los valores son otros y que las necesidades son otras.
En esta dimensión, no hay necesidades terrenas.
Habrá otras necesidades, que no las puedo calificar porque las desconozco.
Sabré cuales son estas necesidades en su momento.
Esta dimensión, en algun momento, se converge con la nuestra.
Entonces, ocurren los fenómenos inexplicables, como por ejemplo, las visiones, las premoniciones y también los sueños.
Sabemos que los sueños son retratos de nuestro inconsciente.
Y lo que tenemos guardado ahí, no sabemos ni nosotros mismos.
Se manifestan en el momento de relajación. Y los sueños son más raros...
Por eso, podemos apoyarnos en sus diversas interpretaciones, como una manera de entender que tipo de información tenemos en el ID.
Este punto de convengencia no es algo diario, o sea, no sucede a menudo.
Es algo totalmente involuntario, que a lo mejor, estará relacionado con el entorno o con la perceptividad acentuada.
España es un país en el cual las personas tienen curiosidad sobre el futuro.
No tratan este tema de la manera que debería.
Por lo tanto, es facil encontrar falsos profesionales que dicen lo que quieres oír o al revés.
Te quedas condicionado. Y opino que eso no es bueno.
Nunca me preocupó mucho saber sobre el futuro.
¿Qué más dá?
No estaremos más preparados por saberlo.
Admitir que siento las cosas que he descrito arriba con bastante facilitad, no es algo tan sencillo.
Se acentuó depués de haber dejado la casa de mis padres.
No sé si tiene que ver con el lugar físico donde estoy, o con mi entorno, pero el hecho es que me molestó mucho durante mucho tiempo, por no saber llevarlo.
Hoy en día, creo que tengo más tranquilidad.
Mi principal duda es hasta que punto puedo permitir (porque depende de mí, solamente), que esto influencie en mi realidad.
Ni siempre las personas hacen mucho caso a eso. Cada uno vive su vida, a su manera, como tiene que ser.
Yo, ni siempre...
Siempre estoy un poco pendiente de mis intuiciones.
Hay cosas que me salieron bien y cosas que me salieron mal (aunque yo supiera que sería así...).
Entonces, las cosas salen como tienen que salir, con o sin influencia de este otro plano.
¿Lo que hace la diferencia, es la fe?